“Balada triste de trompeta”, lo último de Alex de la Iglesia, padece de problemas narrativos.
A raíz de terremotos y eventos nucleares, crónica sobre la gran tradición nipona en filmes y series sobre el tema.
Correcta y bien montada, la última película de Soderbergh (”Traffic”) no provoca la tensión ni la paranoia que prometía.
El polémico Lars von Trier nuevamente hace una ácida crítica a las convenciones sociales en este filme de gran fuerza visual.
“Cine condicionado por el mundo contemporáneo” reafirma las posibilidades del séptimo arte para pensar al hombre y su presente.